
Érase una vez en la estación de la primavera … un grupo de hadas que al compás del agua que corría de los ríos y cascadas y bajo el sol q hacía florecer y reverdecer el horizonte … iban haciendo estallar con sus polvos de oro en el cielo, las nuevas fascinaciones y encantos que regalarían al mundo… Un poco de cuero… mucha mezclilla deslavada y rasgada, ombligos al aire… y puuuuffff!!!… La tendencia ochentera estaba lista; mientras que el hada vecina conjuraba: telas vaporosas… más la sensualidad de un hombro descubierto… con un poco de dorado… y puuuuuffffff!!!!… el estilo de Diosas Griegas había nacido… Diosas...