
Era el 1961 cuando el Little Black Dress se puso de moda gracias a la mágica conjunción de una película y una mujer estilosa como Audrey Hepburn. Lógicamente estamos hablando de la famosa peli “Desayuno con diamantes”.
El LBD es una prenda elegante, versátil, muy funcional, sin mangas, o
palabra de honor, cuyo largo puede llegar a la rodilla o al tobillo,
negro, simple, minimalista y eternamente chic, que nos permite
utilizarla para diferentes eventos, con una gran durabilidad en el
tiempo y que a la vez nos proporciona estilo.
Durante los siglos XIX y principios del XX el vestido negro estaba
asociado al luto y no era una prenda bien...