
Arrinconados durante años a las inefables bodas, bautizos y comuniones, el vestido se alza esta primavera como opción vital para renovar un armario que se resiste a abandonar el invierno. Prenda versátil, perfecta de la mañana a la noche. Con zapato plano o sandalias, bolso grande y rebeca para ir al trabajo o dar un paseo. Leggings de colores, bolsos pequeños y chal para la tarde-noche; el vestido agradece cualquier tipo de superposición, acepta un sinfín de combinaciones.Vestidos…, recuerdan la niñez, las carreras y la comodidad. También recuerdan el nido de abeja apretado del canesú, los lazos de raso y las rodillas desolladas.Gracias...